7.2.14

Un fragmento de Diciembre y empezando de nuevo ▼ A piece from December & start again



























Subo la foto de ésta hojita luminosa para recordar...recordar los caminos, atardeceres, rayos de sol, el frío y los pies embarrados, las manos calentándose al lado de la estufa y arrancando remolachas, las montañas y los castaños custodiando nuestra casa, el canto de los pájaros en primavera, verano, otoño e invierno...

Porque nos hemos ido del pueblo. Otra mudanza. La tercera en tres años. A veces me pregunto cuál es el problema. Mis amigos me dicen que es una oportunidad poder experimentar tantas cosas diferentes y poder elegir lo que más nos gusta. Prefiero pensar en eso. Estamos buscando lo mejor para nosotros. Y como aún no lo sabemos, cada poco vamos moviendo nuestras posesiones, que cada vez tienden a ser menos, de aquí para allá.

Así que ahora estamos en un piso-colmena, en un barrio a las afueras de la ciudad. Y no está tan mal, la verdad. Desde nuestra ventana seguimos viendo montañas, a 5 minutos hay campo y huertas, y a 5 minutos en la otra dirección está casi toda nuestra tribu, amigos, familia...y un montón de peques con quien Abril goza de disfrutar la vida. De hecho, puedo decir que éste es motivo principal de la mudanza, en el pueblo no había niños. Y un pueblo aislado, sin niños, cuando tienes una hija de dos años, es algo tan difícil...por no decir imposible. Un niño necesita niños, y el día a día en el pueblo deja poco lugar a que seas el niño que tu hijo necesita. Así que el ideal de la pareja de ermitaños aislados en un pueblito en la montaña se ha acabado para nosotros, por ahora. 

Eso sí, no tenemos intención de perder las buenas costumbres, como plantar nuestra huerta ecológica, recoger agua de la fuente o dar largos paseos por el campo...por eso no me atrevo a cambiar de nombre la sección vivir en el campo, porque quiero seguir compartiendo con vosotros nuestras experiencias con la Pachamama, aunque sea desde nuestra casita en el asfalto, que aunque parezca una más, si te acercas puedes ver un pequeño huerto urbano en la terraza, y al atardecer, el brillo de la luz de las velas, porque ya no podemos vivir sin fuego dentro de casa. Porque cada lugar donde hemos vivido deja su poso, y siempre queda algo hermoso que nos acompaña allá dónde vamos...


*I upload the photo of this bright little leaf to remember...remember the paths, sunsets, the sunlight, the cold and muddy feet ,hands warmed beside the stove and harvesting beets, mountains and trees guarding our house, the birdsong in spring, summer, autumn and winter ...

Because we left the small village. Another move. The third in three years. Sometimes I wonder what the problem is. My friends tell me it's an opportunity to experience so many different things and to choose what we like . I prefer to think about this. We are looking for the best for us. As yet we do not know what is the best, we tend to move from one place to another our possessions, which increasingly tend to be less.

So we are now in a flat -hive, a suburb of the city. And is not that bad , really. From our window we still see mountains , 5 minutes there are field and orchards, and 5 minutes in the other direction is most of our tribe , friends, family ... and a lot of kids who Abril loves. In fact, I can say that this is the main reason for the move, the village had no children. And an isolated village , without children, when you have a two year old daughter, is so difficult ... if not impossible. A child needs children , and daily life in the village leaves little room for you to be the child that your child needs. So the ideal of the hermit couple isolated in the mountains is over for us, for now.

But hey, we have no intention of losing good habits, like planting our organic garden , collect water from the fountain or take long walks in the countryside...so I do not dare to rename section rural life because I want to continue sharing with you our experiences with the Pachamama, even from our home on asphalt, although it seems just another one, if you get close you can see a small urban garden on the terrace, and at sunset, the brightness of the light of the candles, because we can not live without fire indoors. Because every place we have lived left their mark, and there is always something beautiful that accompanies us beyond where we are going ...


Escuchando * Playing: Bon Iver - The Wolves (act I and II)


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2 comentarios:

Nuria Terrón dijo...

Oooh! Qué pena! Bueno, la vida es cambio, a lo mejor en el futuro encontráis una alternativa que reúne todo lo bueno de la ciudad y el campo :)

kirikú dijo...

Gracias Nuria!!
Estoy segura de ello, pues el que busca encuentra!

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